Muchas parejas… La primavera, mucho amor… La primavera, muchos besos… La primavera, muchas flores… LA PRIMAVERA. ¿Por cuantas cosas más le podemos echar la culpa a la pobre primavera?; se dice que es la estación del amor “tiempo para enamorarse”. Y así como nos da cosas nos las saca también. Nos saca al frío invierno ¿Es mejor o es peor? La raza humana tiende a ser pesimista a ver el vaso medio vacío y basarse en la ideología de ‘cuantas mas quejas mejor’ y lo digo así porque siendo objetivos con nosotros mismos no paramos de quejarnos, si no es por esto es por aquellos tengamos o no necesidad. Nunca valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos. Yo creo que si la primavera es la estación del amor, EL INVIERNO es la estación del compañerismo; aprendemos a compartir y a tratar de estar mejor todos juntos. No es fácil pero no queremos que el frío invierno nos gane. Uno se adapta a lo que esta por venir y trata de luchar con todas sus fuerzas para defender lo que quiere. A veces dejamos que el frío del invierno se incorpore a nosotros y no nos deje ver ‘la opción optimista’; Queremos parecer personas frías y terminamos hiriendo a nuestros amigos que nos dan calor. Pero es instinto humano no lo hacemos apropósito simplemente nos probamos para ver hasta donde podemos llegar solos. Siguiendo con el tema si la primavera es la estación del amor, el invierno la estación del compañerismo EL OTOÑO debe ser la estación de la amistad. Si yo buscara con que comparar la amistad la compararía con un árbol, si es fuerte desde raíz su tronco será extenso y sus hojas coloridas; una amistad fuerte larga y colorida es lo que todos buscamos. En este periodo nos reencontramos con nuestros amigos y les damos abrazos tan largos como si no lo hubiésemos visto por años y solo pasamos un verano sin vernos. Pero es tanta la importancia que tienen en nuestra vida que solo 2 segundos parecen 100 años sin ellos. Pero la escuela pone de un color ocre las hojas de nuestro árbol y volvemos a las rutinas. Y por ultimo nos queda EL VERNO, la estación de la familia; pasamos con ellos todo el tiempo que no pudimos compartir en el año pero a veces nos cegamos y no podemos apreciar la hermosa familia que nos toco tener y damos por hecho que siempre van a estar ahí pero no es cierto. Nos perdemos la oportunidad de apreciar y valorar las cosas que verdaderamente nos importan.
Son tan lindas todas las estaciones que deben existir envidias entre ellas lo que uno tiene se lo saca la otra y lo que uno quiere no lo consigue porque otra es caracterizada por eso. Una primavera llena de amor opaca al pobre otoño y los amigos quedan en el olvido en un triste segundo plano. Tengamos la edad que tengamos y estemos en la estación que estemos los amigos siempre estarán allí y seria correcto darles el lugar que merecen. Todas las estaciones están relacionadas entre si una necesita de la otra para estar completa pero no reemplazándose. La felicidad total no existe, pero esos pequeños momentos debemos vivirlos llenos de amor, amigos y familia. Es hora de replantearnos si queres vivir solo en una estación del año o si la diversificación de las mismas se aplique en tu vida. Si tenemos todo a nuestro alcance, ¿Por qué no creamos una nueva estación en la que sepamos dividir nuestros tiempos? No sigamos un estereotipo, no busquemos complicarnos mas de los mil problemas que nos da la vida para hacerla mas interesante y que no nos aburramos de ella. Dios nos hizo diferente a cada uno de nosotros, aprendamos a compartir nuestras diferencias y festejar nuestras similitudes, nos ayudan y tarde o temprano de algo va a servir. Con confiar en los amigos, no se pierde nadie. APRENDAMOS A QUERERNOS.