
El cuento de hadas continuaba. El príncipe había regresado y se había roto el maleficio. No estaba segura exactamente de qué hacer con el personaje restante, el cabo suelto. ¿Dónde estaba su ‘feliz para siempre’?"¿
Qué hacer conmigo? ¿
Por qué siempre soy yo la tercera en las historias? ¿
Por qué no puedo tener yo mi propio cuento de hadas y mi príncipe? ¿
Por qué me toca ser el personaje restante, un cabo suelto? ¿
Por qué tengo tan poco protagonismo en las historias, que no duro en ellas más que una noche? Yo quiero un príncipe que rompa con este maleficio de no tener una historia, de nunca llegar a nada, de invadir las cosas de los demás. Quiero tener terceros que invadan mi historia, y que mi príncipe los eche a todos...
¿Por qué no puedo tener yo mi 'feliz para siempre'?